LÁGRIMAS DE SELVA - DEDICATORIA
LÁGRIMAS DE SELVA.
DEDICATORIA.
Por: Jorge Andrés Patiño Merchán – CHACAL NEGRO…
Para: Paula Ayala. Amiga, colega y poetisa excepcional.
***
Ciertamente,
considero fundamental, antes de iniciar a escribir estas palabras de reflexión sobre
la obra poética Lágrimas de Selva; extender mi más profunda admiración a mi
amiga Paula Ayala, la autora de esta obra maravillosa. Una persona que, de
manera desinteresada, me brindo su mano. Aun cuando, quien escribe estos versos
sea un completo desconocido que, con fe camina a tientas, en un mundo literario
cruel y competitivo, en donde los escritores, en lugar de apoyarse, se ven con
recelo. A ella le quiero dedicar estas palabras. Porque hace de la literatura
ese mundo sin mundo, en el que cada autor, sin importar sus raíces o
procedencia, aportan a esta sociedad convulsionada, un grano de arena que la
hace un poco más tolerable.
Para
entender la complejidad, pero, sobre todo, la profundidad de su obra, no basta
una lectura rápida, si esta no es consciente y crítica de lo que estamos
viviendo a escasos metros o lejanos kilómetros. Efectivamente, el
desangramiento de nuestras selvas, el profundo daño ambiental que estamos
causando al ambiente, la pérdida de nuestras costumbres y tradiciones
ancestrales es una realidad. Desde que tengo memoria y el privilegio de leer o
escuchar autores, inmerecidamente desconocidos, estos temas prestan un interés
particular. Lastimosamente, estos asuntos que, en mi opinión deberían ser
cruciales, no tienen la visibilidad merecida. Sin embargo, en lo oscuro del
camino, veo una luz de esperanza, porque aún existen escritoras, autores y en
general, artistas, con talento y pasión incuestionable, visibilizando esta difícil
y desatendida problemática.
Debo
decir con cierto sonrojo en las mejillas que me declaro culpable por apropiar tradiciones
y costumbres foráneas, dejando a un lado las propias de mi tierra, la que, de
manera poética, llena de sentimentalismo y éxtasis, me vio nacer. No soy quien
para defender algo que no conozco o que no he sabido dar valor, pero en mi
defensa, por lo menos, pudo dar valor a las obras de aquellos que lo hacen. Por
ello expreso, nuevamente, mi admiración.
Lo
más seguro es que haya pasado muchos detalles de esta fabulosa obra por alto,
tal vez escribí algo que no se ajustaba. Cualquiera que sea, lo dejo a su sana
crítica estimado lector. Al cual, respetuosamente, extiendo la invitación para
que lea esta maravillosa obra “Lagrimas de Selva” y juzgue libremente mis
palabras. Pero, más importante que eso, disfrute de esta maravillosa obra. Estimado
lector no se prive del placer de leer esta poesía atrapante y misteriosa pues estoy
seguro que, en unos años, cuando la vuelva a leer, va a encontrar algo nuevo y
cautivador que le va a mover algunas fibras, en lo profundo se su ser ¿Dejaría pasar
esta oportunidad?
Para
concluir estas cortas palabras, quiero dejarles una reflexión personal que, me
dejo rondando la cabeza, luego de leer este hermoso poemario:
La naturaleza llora, la pregunta
es: ¿Queremos escucharla?
Cada quien
lucha internamente con los demonios de su consciencia…



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